Una diseñadora degusta; Subway de pollo rostizado
- MARIA PAULA VASQUEZ ARANGO
- 28 sept 2020
- 5 min de lectura
¡Hola chicos! Bienvenidos a una nueva entrada de este blog. El día de hoy estaremos, como ya saben, adentrándonos al delicioso mundo de la gastronomía, donde degustaremos y analizaremos uno de los deliciosos sándwiches de la cadena de restaurantes de Subway.

Encontrarás en esta nueva entrada una descripción de mi proceso pidiendo Subway en cuarentena, analizando no solo el sabor y la comida, sino toda la experiencia de pedir comida a domicilio en medio de esta pandemia. ¿Qué habrá cambiado? ¿Es mejor el servicio? Para averiguarlo, ¡quédate un rato a leer sobre esta deliciosa experiencia!

Debido a este tiempo de cuarentena, tenemos mucho tiempo libre para hacer cosas que nos gustan y desarrollar nuevos pasatiempos. Por ejemplo, hace seis meses juro que no sabía cocinar, pero hoy en día me esfuerzo por aprender; este blog es un gran ejemplo, Sin embargo, cocinar no lo es todo en la gastronomía; el emplatado, el modo en el que muestras tu plato, el servicio. Hay más factores que son importantes. Es por eso, que por medio de pequeñas pero significativas acciones como investigar, degustar e incluso visitar franquicias de restaurantes es útil para adentrarme más en este delicioso mundo.
Hoy, dominada por un fuerte sentimiento de pereza y en cierta parte de procrastinar, quise quedarme todo el día en cama, con la pijama, viendo televisión con mi mamá y libre de preocupaciones. Sin embargo, el hambre siempre ataca no importa la situación en la que estás, y entonces, decidí analizar algo tan sencillo como un sándwich, pero que a la vez, es muy querido y solicitado por muchas personas.
Los medios digitales dominaron el mundo, y con eso trajo muchas oportunidades para muchos negocios. El boom de los domicilios por internet no se hizo esperar, y fue así como llego a nuestra cotidianidad empresas que ofrecen estos servicios, las veinticuatro horas del día todos los días. Rappi es tal vez, una de las más conocidas y usadas, y no soy la excepción. Así que entré deseosa de tal vez tener unos cuantos rappicreditos, lamentablemente no fue así. No obstante, ya me había antojado de pedir algo, y definitivamente no iba a pararme a cocinar, así que busque Subway e increíblemente encontré una buena promoción.
2x1, dos sándwiches de 15 cm con gaseosa de 400ml y papas. Convencí a mi mamá, lo cual no requirió mucho esfuerzo, y finalmente empezamos con el proceso de la compra. Lo mismo de siempre, lo habitual, añadir al carrito y proceder a elegir los ingredientes. Elegí un sándwich de pollo al estilo rostizado, de pan tostado de orégano/parmesano, acompañado de vegetales como cebolla, pimentón, pepino, tomate, lechuga y pepinillos, junto a queso mozzarella y salsas ranch, ajo y BBQ. En adición, una Postobón de uva de 400ml y unas papas BBQ.
Ansiosa, elegí los ingredientes de mamá y procedimos a finalizar el pedido proporcionando otros datos más como dirección, método de pago, etc. Decía que se demorada entre 25-30 minutos, y acostumbrada a que generalmente se demorara más que eso, definitivamente me sorprendí al ver que efectivamente, estuvieron en ese rango de tiempo. Lamentablemente debido a mi apariencia de domingo de pereza, no salí a recibirlo, sin embargo mi madre me cuenta que el muchacho fue atento, y no se demoró al tener que devolverse por un poco de cambio.

¡Por fin! Tenía la bolsa en mis manos, la cual tenía, sin mentirles, como unos cinco nudos. Y yo con un hambre atroz estaba que rompía la bolsa con los dientes. Sin embargo me contuve, y logré con paciencia luchar contra la terrible bolsa. Saqué los sándwiches y el olor me embriagó. Mi estómago ya estaba reclamándome a gritos por un mordisco. No me creerán lo que sucedió; efectivamente, nos sentamos con mamá a calmar el antojo, y yo ya iba ¼ del sándwich cuando de repente pienso… “¡El blog!” Sí, me había olvidado tomarle una foto al sándwich antes de ser devorado, así que tuve que recurrir a internet para poder mostrarles más o menos como luce.
Al momento de sacarlo, puedes verlo envuelto en papel. En dos capas, lo cual agradezco debido a lo húmedo del sándwich gracias a sus salsas. Abrí la gaseosa y las papitas, y me fui al ataque. El primer mordisco fue increíble, por fin estaba calmando mi antojo de Subway, me encontraba feliz. Acostumbro siempre a pedir el pollo teriyaki, sin embargo, el pollo rostizado sabía muy bien, por lo que no me arrepiento de haberlo elegido.

Este increíble sándwich estaba conformado por formas muy orgánicas, construido por curvas, sin embargo en algunos vegetales, como el pepino y el tomate, podíamos ver un corte geométrico en forma de cilindros de muy poco espesor. Encontramos principios de similitud entre los vegetales y agrupación de los elementos.
Como elemento dominante encontramos el pan y el pollo, el subdominante los vegetales y el subordinado las salsas, sin embargo, todos estos ingredientes son necesarios para darle el sabor y vida al sándwich. En cuanto a las texturas, había una interesante mezcla de crocancia y suavidad, la primera proporcionada por algunos vegetales como la cebolla, el pan y el pollo y la segunda por ingredientes como el tomate, el queso y por supuesto, la cremosidad de la salsa. En adición, la crocancia de las papas era un buen complemento al resto de las texturas.
En cuanto a los colores, podemos identificar una triada conformada por colores secundarios; el matiz naranja de brillo y saturación altos brindados por el pan, el matiz morado de brillo medio alto y saturación alta de la cebolla y el matiz verde de brillo medio bajo y saturación alto del pepinillo y brillo y saturación media alta de la lechuga. Acompañando a estos tres colores secundarios, tenemos una presencia de un matiz cálido muy potente que actúa como punto focal; el rojo de brillo y saturación alto del tomate. Este color resalta entre los demás y llama mucho la atención con su especial tonalidad. Además, el tomate está colocado entre la lechuga y el pepinillo; dos ingredientes de matiz verde. Esto logra una armonía complementaria entre el rojo y el verde, logrando que el rojo resalte y domine sobre el otro matiz.

Terminamos con el estómago lleno y el corazón contento, tanto así, que aún horas después de haber comido, sigo satisfecha. Es bueno saber que pese a las condiciones en las que nos encontramos, tanto la comida, como el servicio, como el tiempo de espera fueron muy buenos, y nos trajeron una noche de dicha a mí y a mi madre.
Muy bien chicos, eso ha sido todo por hoy en nuestra entrada. Espero que se antojen de pedirlo y degustarlo, ¡Vale la pena! Espero que se cuiden y sean muy felices.
¡Nos vemos en la próxima entrada de "Una diseñadora degusta", cuídense!




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