Una diseñadora cocina; Torre de pancakes
- MARIA PAULA VASQUEZ ARANGO
- 15 nov 2020
- 4 min de lectura
¡Hola chicos! Bienvenidos a una nueva entrada de este blog. El día de hoy estaremos salpicándonos en el mundo gastronómico preparando y degustando un plato que es muy común y que a todos parece encantarle: los pancakes.

Encontrarás en esta nueva entrada el proceso de preparación de una torre de pancakes y mi opinión sobre su sabor y textura y el por qué creo que están popular. ¡Acompáñame en esta nueva aventura!

Los pancakes: algo que probablemente todos en el mundo han escuchado. Sorpresivamente yo nunca había probado pancakes hasta hace algunos meses, en marzo (cuando me motivé a aprender a cocinar). Había intentado prepararlos una vez, pero todo salió absolutamente mal. En ese momento no entendí que había hecho mal, sin embargo, después de preparar tantos puedo entender que todo lo que hice en aquel momento era simplemente incorrecto.
Hacer pancakes no es demasiado complicado, simplemente es mezclar todos los ingredientes, poner un poco en el sartén y esperar a que estén listos para voltearlos (más adelante explicaré con detalle para quienes nunca hayan cocinado unos). Sin embargo, mi primer intento fue simplemente atroz. Se quemó, se rompió y sabia terrible, y ahí fue cuando dije “no, jamás cocinaré uno de nuevo”. Meses más tarde, cuando aprendí a hacerlo me di cuenta de lo fácil que es en realidad.
Primero, se mezclan los ingredientes secos; la harina, la sal, el azúcar y el polvo para hornear. Luego se añaden los ingredientes líquidos; la leche, el aceite y el huevo. A continuación se mezcla lo mejor posible intentando no dejar grumos en la preparación. Si se le quiere dar un poco más de sabor a los pancakes, se puede rayar una manzana y agregarla a la mezcla para tener unos jugosos pancakes de manzana.
Luego de esto, se calienta una sartén plana en temperatura media, y vas vertiendo la mezcla de a pocos. Después de unos 40 segundos, se comprueba que los bordes estén duros y se procede a voltear el pancake. Se deja cocinar unos 15 segundos más y listo, ya lo está. Esto puedes acompañarlo con miel de maple, mermelada, fresas banano, o incluso chocolate, todo a gusto personal.

Y aquí es donde dirás “¿Y qué salió mal la primera vez?” Y yo te respondo “todo”. No tengo nada en contra de las cajas que vienen con las mezclas ya preparadas, sin embargo, después de aprender a cocinar, he notado mi preferencia por hacer la mezcla de cero; de esa forma tienes control total de todo lo que sucede en la preparación. El primer error fue comprar la mezcla ya preparada con un supuesto sabor a vainilla (no sabía muy bien que digamos). Luego, sin saber hacer pancakes, pusimos toda la mezcla en una sartén que no era plana. Y si, fue casi que toda la mezcla por lo que llenó la sartén por completo.
Ahí está el error más grave: ¡No había espacio para voltear el pancake! Y al ser tan grande, la espátula al intentar voltear el pancake termino rompiéndolo. Ahí se formó el caos. Teníamos una parte que estaba cocinada/quemada por debajo pero por arriba estaba untada de mezcla. Y teníamos otra parte totalmente cruda que se había desparramado por todo lado y no podíamos voltear. A la final, tuvimos una especie de masa revuelta medio cruda y medio quemada que sabía a una especie de vainilla que no sabía muy bien: un total desastre.
Sin embargo, después de mucha práctica he logrado hacer unos ricos pancakes que van muy bien en el desayuno, la cena o en el brunch (una mezcla entre desayuno y almuerzo que nunca había experimentado hasta que fui de viaje a Europa en Marzo). Y si, los pancakes son adorados mundialmente. Al principio me preguntaba por qué, pero la respuesta es tan fácil como su preparación.
Los pancakes, aparte de tener un sabor increíble, se hacen con pocos ingredientes que probablemente todos tenemos en casa en poco tiempo. Además, pueden acompañarse con cualquier cosa y alcanzan para todos. Con la cantidad de mezcla que preparo, generalmente me salen unos 15 pancakes, lo cual es perfecto para el desayuno con mi familia.

Además, su calidez y suavidad, acompañado de ese sabor dulzón y su textura esponjosa lo convierte en uno de mis desayunos favoritos. Últimamente, he visto en internet una tendencia de hacer pancakes muy pequeños de forma que salen muchas unidades (unas 40), para proceder a ponerlos en un tazón y comerlos con leche a modo de cereales de pancakes. No lo he probado pero está en mi lista de cosas por hacer definitivamente.
Esta fácil preparación además, es capaz de dejarte satisfecho y es la preferida de mi familia lo que nos propicia tener un desayuno grato y memorable; siempre que los cocino se llena el comedor de alegría, y son tan esperados que no duran ni diez minutos en la mesa.
Yo realmente les recomiendo que se animen a prepararlos si no lo han hecho. Puedes cocinar cuantos quieras y de distintas formas: hay pancakes de manzana, de chocolate, de banano, de avena y podría continuar nombrándolos un largo rato. Hay de todos los tipos para todos los gustos, y estoy segura que cada uno de ellos es totalmente delicioso.
Muy bien chicos, eso ha sido todo por hoy en nuestra entrada. Espero que se antojen de degustarlo y sobre todo, disfrutar de este delicioso momento.
¡Nos vemos en la próxima entrada de "Una diseñadora cocina", cuídense!




Comentarios